Es imposible vivir sin arte

El otro día estuve en un evento sobre arteterapia y escuché una cosa increíble: “Cuando el arte  entra en tu vida, ya no puedes vivir sin él”. Me sorprendió muchísimo esta afirmación porque nunca me había parado a pensarlo. Pero creo que es totalmente cierta. No sé en qué momento “entró” el arte en mi vida, pudo ser cuando me ponía a pintar las piedras o cuando me quedaba embelesada mirando el río como si fuese la cosa más bonita del mundo… Pero, ¿qué hubiera pasado si esto no hubiera sido así?

Por ejemplo, ¿qué haría si no le prestara atención a las formas? ¿O si no me llamara la atención el significado y el sonido de las palabras? ¿O si no pudiese cocinar por colores? A lo mejor ahora no tendría una “wishlist” tan larga y viviría más tranquila sin querer tener tantas cosas bonitas. Seguro que cocinaría más rápido. Tardaría menos en ordenar los libros. O el móvil tendría más memoria y menos fotos. No me preocuparía porque todo esté “bonito”. En general, viviría más relajada sin “pensar” tanto… Pero creo que también menos motivada. No sé… Yo creo que el arte y la creatividad (aunque sean conceptos distintos) están más relacionados con el modo o la actitud con la que vives, miras y haces las cosas que con las “disciplinas artísticas”.  Están los que hacen arte y están los que aprecian el arte (que son muchísimos más) y cómo éste nos influye en nuestro día a día. Cómo nos hace sentir.  Todavía recuerdo la sensación que tuve la primera vez que vi una obra de teatro de verdad. El retrato de Dorian Gray, en el teatro Fernán Gómez de aquí de Madrid con mi tía abuela. Recuerdo que después mi tía me invitó a un helado de Häagen-Dazs de turrón y desde entonces son mis favoritos. Esa noche volví flotando a casa y mi cabeza no volvió a ser la misma. ¡Descubrí a Oscar Wilde! Y eso me llevo después a buscar muchísimas cosas más que incluso no tenían que ver con la literatura o el teatro.

También recuerdo la emoción que sentí cuando vi Crepúsculo (parte 1 solamente, de verdad) Pensé que Robert Pattinson era el chico más guapo del universo (más que Novio, incluso) y caí “in love” virtual profundo. Buscaba su vida en google casi todos los días (fue un idilio breve, de verdad también). De eso aprendí que todavía había una adolescente en mí y a gestionar mejor el tiempo.

Veis, ¡el arte te cambia la vida! ¿Vosotros que pensáis? (De lo de Robert P. no hace falta que opinéis sino queréis XD )

p.d. El de la foto es Henry Cartier-Bresson que decía: “Sacar fotografías […] es alinear la cabeza, el ojo y el corazón en el mismo eje. [Es un modo de vida]”