Mi vida últimamente

Hoy no tengo nada interesante que contar. Últimamente reflexiono poco. Y tampoco estoy muy atenta a lo que pasa en el mundo exterior. Tengo abandonado hasta mi facebook tontuno. Estoy totalmente “focus on” en el lanzamiento del mes que viene. Bueno eso de “focus” es un decir, (y de los grandes) porque tengo un “empanamiento” considerable en lo alto. 

Para que os hagáis una idea, el otro día fui a Hacienda. La mujer se portó genial y me lo explicó todo fácil, claro y repetidamente (porque me costaba pillarlo). Vale, hacemos los trámites y tenía dudas sobre otro tema en otro departamento. Fijaros si era tan amable que me dio la cita ella misma para media hora después y me explicó dónde era. (Hacienda no da tanto miedo, por lo menos ahora). Pues justo al salir al pasillo central se me había olvidado. ¿¡Os lo podéis creer!? Tuve que ir otra vez a información y preguntar. Tampoco ayuda que tenga otitis desde hace tres semanas y que el señor Ibu se haya convertido en mi mejor amigo, claro. Y que no duerma mucho, eso también influye. Este fin de semana habré dormido unas diez horas en total. Sin embargo, estoy como cuando era mozuela (término que me di cuenta el otro día que ya tengo derecho a usar) al llegar de fiesta, pero con ojeras, claro. Me levanto fresca como una rosa (algo aturdida, eso sí) y puedo seguir así hasta la noche sin cansarme. Incluso me cuesta dormirme porque creo que se me va a pasar hacer algo importante como, no sé, …comprobar si el post tiene faltas de ortografía. Creo que esto es por la adrenalina o la ilusión, o simplemente que el ser humano es así de interesante. Lo peor de esto es que eso del equilibrio vital, que antes defendía constantemente, pues se ha ido al carajo. Ya ni abdominales (más bien lorzas) ni nada. Se han vuelto hasta salvajes y campan a sus anchas por donde quieren. Esto es el caos. Pero me preocupa bien poco, vaya.

Sólo pienso en el lanzamiento y en zapatos. Una amiga a la que hacía dos años que no veía “en persona” acepto cambiar un café con tarta y tranquilidad por un viaje exprés a Sevilla un sábado por la tarde lluvioso en vísperas de Semana Santa. (Tengo la costumbre de escoger la peor situación meteorológica para viajar, así es más divertido. ¬¬ ). El caso es que nos plantamos en Sevilla para conocer a las chicas de Madewithlof porque necesitaba consejo sobre el packaging de los zapatos y los materiales. Que chicas más encantadoras, de verdad. “Apañaísimas” es poco para todos los consejos que me dieron. Y su tienda es preciosa. La foto de arriba es del interior, pero el escaparate es aún más bonito. Si algún día tengo una tienda me gustaría tener un escaparate así de grande. Me traje muchas ideas y muchos consejos. Así que volví más contenta que unas pascuas a mi pueblo, y después aquí, a mi pueblo grande, como dice mi madre. A seguir en concentración en el estudio, como los deportistas de élite.

Y nada, así es mi vida últimamente. ¿Cómo va la vuestra?

p.d. Las fotos las encontré en su blog.