Esta historia me ha tocado el corazoncito

Hace dos semanas vi una película y todavía sigo impresionada. La película es EntreLobos. Había escuchado que se había grabado en el Valle, que la historia era eral y que “había actores por el pueblo” (¡jojojo!) Pero nunca había sentido curiosidad… Hasta que la echaron el viernes pasado en La1,… de esto que estás haciendo zapping y dices: “Uy, a ver esto”. La curiosidad se convirtió en impresión y después, cuando vimos el coloquio y el documental posterior pensamos en “¡Qué fuerte!”. Nos acostamos a las cuatro de la mañana pero estaba tan impresionada que me levanté temprano, me puse a buscar información y después me fui a comprar el libro. Parece una exageración, pero explico mis motivos.

Lo primero que me impresionó fue la vida del niño y su familia. He oído la misma historia muchísimas veces de mi padre. Mis abuelos trabajaban en una finca muy grande de un Señorito. Vivían una familia de nueve en un cortijo de los de antes, una habitación con todo incluido que muchas veces se compartía con más familias. Mi padre con seis años era igual que el niño protagonista, solamente que en vez de cabras guardaba cerdos. Con ocho años iba con la mula cribando y porteando los sacos de aceitunas por la finca. Y a los trece ya vivía solo en la casa del pueblo y ordeñaba vacas. Mis tíos, ídem, cada uno trabajaba en una cosa. Desde pequeños hemos escuchado historias (Pero no demasiadas) sobre curas, guardias civiles y “anécdotas” varias como por ejemplo guardarse el tocino debajo de las enaguas. O que de regalo de Reyes te daban una naranja y encima la tenías que compartir. O no hablar muy alto en la sierra porque: “Shhhhhh, en la sierra se escucha to’” (Cosa que tú no entendías porque allí no había ni dios). Estas cosas, claro, te las cuentan y te sorprenden, pero no le das mucha importancia porque no lo has vivido. Cuando estaba viendo la película, vi claramente que ese niño podría ser mi padre. Que él de verdad vivió así. Me dio muchísima lástima y comprendí muchas cosas también. Mis abuelos no los maltrataban, eso sí. Aunque es cierto que a los niños se les tenía muy poco respeto y que más que niños, eran una herramienta para trabajar. Y en muchos casos, como en la peli, se vendían o se intercambiaban. Vamos, que lo que cuentan pasaba y mucho.

El resto de la película me pareció preciosa. Un poco incoherente en algunos detalles. Y con un final un poco “flojo” y muy, muy triste. O por lo menos a mi me lo pareció, justamente porque me pregunté: “Bueno, ¿y qué pasa con él? ¿Dónde lo llevan? Si eres un poco ilusa, piensas que qué bien, que lo devuelven a su casa, con su hermano. ¡Ja! Aquí viene mi segundo punto. Lo llevan a Cardeña. Llaman a su padre pero no se quiere hacer responsable. Claro, tú que has visto la peli, dices: “El hermano. Lo va a ayudar el hermano”. ¡Nooo! En la historia real el padre había “dado” a sus dos hermanos mayores a otra familia. No se sabía nada de ellos. (Ni se nombran en el documental). Como nadie se hace responsable de él, lo dejan en la plaza del pueblo. Un chaval de 19 años, que no sabe apenas hablar ni pensar con lógica, ni comer, ni mantenerse erguido. Y que además cuenta (porque es muy inocente) que ha estado viviendo con lobos. ¿En qué se convirtió? En el tonto del pueblo. Nadie le ayuda, ni siquiera la familia cercana (con la que después se reencuentra, una vez hecha la peli y le piden disculpas. 60 años después (Manda narices). Lo toman por loco y a los locos ni acercarse, ya se sabe. (Cuando entrevistan a la gente del pueblo en el documental, es para…ufff, que coraje!)

Se buscó la vida trabajando de porquero por la sierra. Se une a un grupo de pastores trashumantes y llega a una finca de Lopera. Allí lo lavan y lo cuidan. Después lo mandan con unas monjitas de Madrid, al antiguo Hospital de Convalecientes. Allí le enseñan nociones básicas de comportamiento, catecismo y le dan la Primera Comunión. (Que no sabe para qué sirve pero da igual). Lo mandan a la mili, pero como ven que ese hombre no está bien, lo devuelven. A los cuatro años deja a las monjitas para hacer “vida normal” y se va a Mallorca a trabajar. (No sabía lo que era una isla).

Se podría pensar que allí empezó su vida y que fue feliz. Nooooo. Había mejorado, pero era un hombre que no sabía, por ejemplo, cómo funcionaba el dinero, o cómo tenía que relacionarse con los demás en determinadas circunstancias. Ni siquiera dormía aún en una cama. Una de las cosas que dijeron en el documental me sorprendió. Durante “toda” su vida, su entorno, la naturaleza, había sido una ciencia exacta, con un principio y un fin, sin dobleces. Él pensaba de ese modo. Su lógica no podía prever que alguien “fuese malo” o no le dijera la verdad. Que eso fue lo que le pasó. De esta etapa no cuentan mucho. Excepto que fue cuando lo descubrió el antropólogo Gabriel Janer, escritor del libro y de la tesis sobre su caso. Y aquí viene mi punto tres: ¿Qué hizo por él este señor? Prácticamente nada. En mi opinión, lo uso como un mono de ensayo, escribió su tesis doctoral y cuando acabó: “Bueno, sí, lo veía en los bares de vez en cuando”. ¿Por qué este señor ilustrado, conociendo en profundidad sus “taras” emocionales y psicológicas, no lo ayudó a integrarse? ¿Por qué no usó sus conocimientos para ayudarlo? ¿O los servicios sociales? (Vale, eran los 70, como me recordó Novio). ¡PERO NO ENTIENDO PORQUÉ EL TÍO LISTO NO LO AYUDÓ! Habían pasado diez años (aprox.) desde que salió de las monjitas y no había logrado integrarse. No conseguía adaptarse.

Y un día desaparece. El hombre ilustrado, claro, pensaba que podría estar muerto. Y una de sus primas de Añora sabía que estaba por Málaga… Desapareció durante 15 años…Hasta que Gerardo Olivares, el director de la película, consiguió dar con él después de un año buscándolo.

Dejo que el final lo descubráis vosotros. La historia lo merece.

Espero opiniones. Porque puede ser que yo sea una ñoña exagerada y quizás la situación y cómo se desarrolla no sea tan trágica al final. Aunque pienso que si la “sociedad” hubiera estado más capacitada (en general), el “Niño Salvaje de Sierra Morena” hubiese conseguido tener una vida un poquito mejor.

Lo sé, me ha salido otro post hiper largo, pero es que esta historia me ha tocado el coranzoncito.

p.d. “Yo sería feliz, si yo…supiera andar por el mundo. O yo tuviera…fuera tenio lo que yo…bueno, lo que yo fuera querio, noo… Fuera encontrado, en mi momento dado, una mujer. Tuviéramos una casa y yo tuviera mi mujer. Y entonces yo creo que sí…Si ella hubiese sio como yo. Entonces yo creo que sí fuera sio más feliz”. Tan simple y tan triste como eso. (Y a pesar de todo tuvo suerte).

p.d. La historia se contradice muchas veces porque el propio Marcos no la cuenta con coherencia. La información la he sacado del blog del director, del documental y del libro. La película es bonita para lo que fue su vida de verdad, desde el principio.